Durmiendo es uno de mis favoritos pasatiempos y por tanto estaba emocionada para vivir en un país donde la siesta es un evento cotidiano. He aprendido que la siesta no es solamente una oportunidad para dormir, sino una cantidad de tiempo para relajarse y comer con amigos. Disfruto la idea de la siesta y muchas veces encuentro este horario más preferible que el horario que tengo en los Estados Unidos.

Hay otros días cuando me dio cuenta que la siesta es una molestia que impide un día productivo. Tiendas no están abiertas y muchas cosas o recados necesitan esperar. Pero, supongo que en España se escogen a sacrificar conveniencias por el ocio.